La cobertura universal en salud fue alcanzada con un salto notable de 60 a 106 millones de mexicanos afiliados a algún seguro médico público. El presupuesto del Seguro Popular se multiplicó, con lo cual se pudieron crear diversos fondos, especialmente el de gastos catastróficos que permitieron ampliar el cuadro de cobertura incluyendo diversos tipos de cáncer en niños y jóvenes hasta los 18 años, así como médico, medicinas, tratamiento y hospital. Además, mediante la implementación del Seguro Médico para una nueva generación, se logró la afiliación de 6.3 millones de niños, marcando así un avance significativo en la protección de la salud infantil.
Esta iniciativa fue respaldada por una política educativa igualmente trascendental, por primera vez en la historia se aseguró un lugar en la escuela para todos los mexicanos en el nivel de educación básica hasta secundaria. Se inició el sistema de escuelas de tiempo completo. Se levantaron 140 nuevas universidades, junto con la construcción de 1,100 preparatorias, lo que amplió significativamente el acceso a la educación superior y media superior, sentando las bases para un futuro más próspero y equitativo. Asimismo, se puso en marcha de manera efectiva el programa de Estancias Infantiles, estableciendo casi 10,000 en todo el territorio nacional.